A poco de estudiar las dignidades esenciales tradicionales, uno nota que los términos sobresalen. Una subdivisión zodiacal con a penas regularidad, distribuida entre los cinco planetas, a diferencia de las otras dignidades que cuentan a las luminarias. A lo largo de la tradición iba a haber quienes intentaran regularizar esta anomalía, la mayoría anónimos recopilados en La Gran Introducción a la Astrología de Abu Mashar.
El primero, Astratu, que dividió los signos en siete de manera irregular, repartiendo estos términos según el orden caldeo de los planetas, iniciando por el regente de cada signo. De él Abu Mashar dijo: "justifico esto diciendo que los planetas no tiene participación en la esfera sin el sol y la luna teniendo una participación también". Personalmente concuerdo con Astratu, aunque no tanto con sus términos, cuyas grados son un misterio.
Una subdivisión de este tipo tiene precedentes en la tradición. Vettius Valens, quien generalmente utilizaba términos egipcios, no dejó de proponer un sistema que incluía al sol y a la luna, basado en las triplicidades. Cada planeta recibe un número de grados equivalente al número de dignidades con que goza: Cuatro para Saturno, por Capricornio, Acuario, Libra y Géminis por triplicidad; cinco para Júpiter por Piscis, Sagitario, Cancer y Leo y Aries por triplicidad, etc.

Otros, según Abu Mashar, propusieron de forma más moderada que el Sol participaba en los términos de los signos que están en su hemisferio: ♌︎♍︎♎︎♏︎♐︎♑︎, y la luna lo mismo con los signos de su hemisferio: ♒︎♓︎♈︎♉︎♊︎♋︎; o bien que el Sol participa de los términos de la primera mitad de los signos masculinos y la luna de aquellos de la segunda mitad, con los signos femeninos a la inversa; o bien que el Sol participa de todos los términos de los signos masculinos y la luna de aquellos de los signos femeninos; o bien que el Sol participa de los términos de Marte y la Luna de aquellos de Venus.
Un tema muy interesante, a mi parecer muy digno de consideración.
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