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martes, 18 de abril de 2017

Testimonios para la separación de los padres según Doroteo

Algo muy interesantes –para nuestros tiempos– sobresale en este capítulo del Carmen Astrologicum, a saber: varios indicios que evidencia la separación de los padres de un nativo, juzgando desde la carta de éste último. Los testimonios son: 

1.      El Sol en la casa/signo VII.
2.      Marte y Saturno conjuntos, cuadrados u opuestos a la Luna o al Sol, sin el aspecto de los benéficos.
3.      Saturno en un ángulo, en especial en la casa/signo VII, sin el aspecto de Júpiter, y peor si éste último está cadente.
4.      Marte en un ángulo, en especial en la casa/signo VII, sin el aspecto de Venus, y peor si ésta última está cadente.
5.      Una luminaria en casa/signo VI y la otra en casa/signo XII. También una conjunción de las luminarias en cualquiera de estas dos casas/signos.
6.      Una luminaria inconjunta* a la otra, o inconjunta al Ascendente.
7.      El Parte del Padre y de la Madre juntos en un signo, y peor si son atacados por los maléficos. 

He aquí, son testimonios simples, participando únicamente las luminarias y los Partes, pero hacen uso de tecnicismos muy propios de la astrología clásica, los cuales suelen olvidarse en nuestros días. Seguramente resultará provechoso tener en cuenta estos puntos y sus posibilidades a la hora de juzgar la cara de un niño. Por lo demás, aquí el capítulo completo: 

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 14
Sobre el Parte de la madre 

Calcula el Parte de la madre en un nacimiento nocturno de la Luna a Venus y, durante el día. De Venus a la Luna, y amañada los grados del ascendente [durante la noche], o substráelos del ascendente [por el día], treinta [grados a la vez]; donde quiera que termine la cuenta, ahí está el Parte de la Madre. Si encuentras al Sol y a la Luna en signos tropicales, y el ascendente es un signo tropical, entonces los padres de este nativo no son de la misma raza, y especialmente si los maléficos los miran o están con ellos, o en cuartil hacia ellos, o en oposición. Es también es así si uno de los dos luminares no aspecto al otro y no mira al ascendente, o si uno de los dos está bajo la tierra y el otro sobre la tierra con los maléficos, o si el ascendente es un signo tropical en el que hay más de un planeta, y sobre todo si estos planetas son maléficos y una de las dos luminarias está con ellos, ya que es un indicador de que sus padres no son de la misma raza. Si encuentras al Sol en el séptimo signo, indica la separación de los padres, uno de los dos abandonando a su compañero. Si con esto [el Sol] está en términos de los maléficos, indica el despilfarro de la propiedad del padre. Si encuentra a la Luna en esta posición, diga [algo] similar acerca de la madre. Si encuentras a Marte y Saturno con el Sol o en cuartil al Sol, u en oposición al Sol, sin el aspecto de los beneficios, indica el despilfarro de la propiedad de su padre y su dispersión. Si encuentras la Luna en esta posición que he descrito, se refiere a su madre, y los padres están separados, uno de los dos habiendo abandonado a su compañero en la juventud del nativo, en la vida madura o en la muerte, tal que no está él en error si prevé convierte en huérfano –y a veces es un huérfano necesitado. Si encuentras a Saturno en un ángulo (y esto es peor si está en el ángulo séptimo), sin el aspecto de Júpiter, estando además Júpiter cadente, entonces esto indica la separación de los padres. Di lo mismo si encuentras a Marte en un ángulo sin Venus. Si encuentras una de las dos luminarias cadentes del signo de Occidente y la otra oponiéndosele desde el duodécimo lugar, esto también es un indicador de la separación de sus padres. Si encuentras a ambas luminarias en uno de los dos lugares que he mencionado, y los dos se hayan juntos, y la conjunción está ahí, entonces es un indicador de la separación de los padres. Del mismo modo indica la separación de sus padres si encuentras los Partes del Padre y de la Madre juntos en un lugar. El aspecto de los maléficos también indica la separación de los padres. Sucede de forma similar en una natividad en la cual una de las dos luminarias no aspecto a la otra o al ascendente. Si encuentras los dos Partes, cada uno de ellos en un signo y en términos de maléficos, y los maléficos dañan además desde el signo, entonces este es un indicador de la destrucción de lo que está entre los padres.
Mira el ángulo, el cuarto, si encuentras a Venus y a la Luna mirando al ángulo, el cuarto, predice entonces con respecto a la madre un aumento del bien y una bonanza de condición. Si encuentras que el Sol y Júpiter y Saturno están enfrente de la casa del padre, indica la alabanza del padre y la bondad de su condición. Si ellos aspectan juntos, entonces juzgar para los dos padres buena fortuna y riqueza y fama. Si encuentras a Marte y Saturno con aspecto al ángulo, el cuarto, en oposición a él o en cuartil o si están en él sin los beneficios, entonces predecir sobre sus padres la desgracia y la miseria y la esclavitud. Si la posición de la Luna está en el ángulo, el cuarto, entonces predecir con respecto a la madre el agregado de este mal, pero si la posición del Sol [está ahí], entonces es en relación al padre. 
 
*Un astro A está inconjunto a un astro B cuando A está un signo que no tiene aspectos posibles con el signo donde está B. Por ejemplo, el Sol en Aries y la Luna en Tauro, Virgo, Escorpio o Piscis.

viernes, 14 de abril de 2017

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 13

Este capítulo ha llamado mi atención al evidenciar cuánto puede llegar a diezmar la cercanía con el Sol. Sabido es que los planetas quemados pierden muchas facultades, como por ejemplo ser Hyleg, pero aquí vemos que ni siquiera podemos construir Partes a partir de planetas bajo los rayos del Sol. En dado caso que Saturno sea impedido de tal manera, el Parte del Padre se construirá a partir de Marte y Júpiter, los otros dos planetas de naturaleza  masculina.

Conocimiento sobre el Parte del Padre
 

No dejes de lado la consideración con respecto al Parte del Padre. Calcúlalo de día desde el grado del Sol hasta el grado en el que está Saturno, y de noche desde Saturno hasta el Sol, y añádele los grados del ascendente [durante el día], y réstalos del ascendente [por la noche], Treinta [grados a la vez], y mira dónde está situado su señor [del Parte]. Si encuentras a su señor en un buen lugar, indica el bien de su padre, y la condición del padre es conocida por el destino de la ubicación de su [señor]. Prevente de que sea el sexto o el octavo o el tercero o el duodécimo ya que estos cuatro lugares son malos. De él [del señor] se conoce también el carácter del padre. Si encuentra a Saturno bajo los rayos del Sol, entonces determina el Parte del padre de Marte a Júpiter, y añade los grados del ascendente [durante el día] o réstalos como restaste previamente; entonces [encontrarás] el Parte del padre. Mira desde el señor del signo en que está El Parte del Padre, y si lo encuentras mirando al Parte, o encuentras al señor del Parte en el lugar que sigue a su propia casa, o si el señor del signo opuesto al Signo del Parte aspecta al Parte, entonces el nativo es llamado a servir a [alguien] que no es su padre.

viernes, 7 de abril de 2017

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 12

Consideración sobre la crianza del nativo, su condición y su sustento 

También es necesario mirar el signo al cual entra la Luna al tercer día después del nacimiento del nativo; y sabrás esto [sobre la crianza, condición y sustento] a partir del lugar [de la Luna] y del señor de [su] exaltación, y por el [planeta] que esté asociado, y por señor de éste, y por el [planeta] que aspecta. Esto representa al nativo, porque si hay aspectos beneficiosos hacia aquel signo, indica primero la bondad de su educación y su buena fortuna; si es un aspecto desafortunado y maléfico, indica su miseria. Mira también al señor de la casa de la Luna al tercer día y márcalo, pero si lo encuentras en un buen lugar, brillando en su luz o en aspectos benéficos, entonces el nativo es mediano en condición y sustento, y no es ni feliz, ni indigente. Si es de forma diferente, entonces significa miseria. Si usted encuentra la dodecatemoria de la Luna con maleficios o siendo aspectada por uno, entonces esto es una indicación de desgracia para el nativo. Si usted encuentra la Luna vacía [de curso] de todos los planetas, y ninguno de ellos la aspecta, y ninguno está en el ascendente o aspectando el ascendente, entonces este nativo es carente en cuanto a sustento se refiere, posee dolor y dificultades en la búsqueda de lo que él necesita. Si encuentras que la Luna aumenta y que Marte la mira desde la oposición o el cuartil, o [Marte] está con ella, o [si] la Luna está disminuyendo y Saturno la está mirando, entonces no hay ningún bien para él en [su] sustento. Si la Luna está aumentando en dirección al Norte, alcanzará el bien al final de su vida, y si está disminuyendo desde la dirección del Sur hacia la dirección del Norte, y está ascendiendo, entonces alcanzará el bien al principio de su vida y en su final. Sepan que la Luna es lo mejor de todo si está aumentando, elevándose en la esfera del cielo hacia el Norte. Esto es una indicación de prosperidad y virtud viril para los nativos.
Mira en el décimo lugar desde la Luna; si encuentras un beneficio ahí, esto indica esplendor y bien para el nativo; pero si hay un maléfico, una disminución de aquello y una lesión. Si la Luna está herida y Saturno está en el décimo lugar a partir de ella, indica la miseria y la desgracia. Si el maléfico está en otro signo que no es su casa, y su lugar no está en esta posición, esto es una indicación de gran daño; pero si un benéfico está en el décimo lugar desde la Luna, en su propia casa, entonces este nativo gana riqueza y ganancias, derecho y honestidad.
Si deseas considerar a los padres del nativo, busque a su padre en el Sol y en el señor de su triplicidad, porque de estos planetas se conoce el linaje de su Padre y su sustento [respectivamente]. Si encuentras al señor de la triplicidad, benéfico o maléfico, en un buen lugar, y el sol también fuerte en su lugar, entonces este es un indicador de la riqueza, la alabanza y la fama de su padre. Si el Sol está en los términos de los beneficios, entonces es mejor, e indica con esto que el nativo heredará aquello de su padre. Pero si encuentras al señor de la triplicidad con un maléfico, indica una disminución en la propiedad de su padre, y lesiones y calamidad. Si encuentras al Sol y al señor de su triplicidad en mal lugar, esto indica que su padre no es noble y que la pobreza y la necesidad lo han alcanzado. Si encuentras al Sol en un buen lugar y el señor de su triplicidad cadente, esto indica que su padre es noble, pero no guardará su propiedad, ni su honor, pues la indicación del Sol es así. Si, con lo anterior, encuentras al Sol en términos de maléficos, di que el padre no tiene esplendor, porque [esto es] un indicio de servidumbre para él. Si, con lo anterior, los maléficos aspectan al Sol, encontrarás enfermedad y putrefacción en su padre. Si, con lo anterior, se encuentra el Sol en un lugar malo y el señor de su triplicidad en un buen lugar, entonces di que el padre de este nativo aumentará en bien y se elevan después sobre los que se hayan en igual posición. Si encuentras al primer señor de la triplicidad del Sol en un lugar fuerte y al segundo señor de la triplicidad está en un lugar malo, entonces, su padre alcanzará buena condición al principio de sus días, pero esto no persistirá hasta el fin; y si es lo contrario, entonces inviértelo.
Mira, concerniente a la cuestión de la madre, a la Luna y, respecto al linaje, a su lugar [de la Luna], y su término, su lado derecho y su lado izquierdo, y desde su lugar en el Sur, y su posición respecto al nodo ascendente y al nodo descendente, porque si la encuentras descendiendo hacia el Sur o en un eclipse, o en su abatimiento, o en los términos de los maléficos, entonces todo esto es malo para la madre, especialmente si los maléficos la miran. Si encuentras a la Luna en el término de los beneficios, descendiendo hacia el Sur o, en una constelación, añadiendo lo que ya te he mencionado respecto a su maleficencia o su abatimiento, entonces la madre es noble, pero la ignominia y el desdén y la humillación la han golpeado. Si encuentra a la Luna en los ángulos, bajo la tierra, entonces una enfermedad crónica golpeará a la madre, o la madre será herida en su reputación. Y especialmente si la Luna está en el ángulo occidental, o angular bajo la tierra, en términos de los maléficos, y el señor de su casa es cadente, entonces el sustento de la madre está esclavizado. Si encuentras la Luna en un ángulo y está en el cuartil de Saturno o Marte, o en oposición a estos dos, o uniéndose con ellos, entonces la madre sufrirá una muerte terrible.
Si encuentras al Sol –y al señor de su triplicidad en un mal lugar, en su abatimiento–, en un signo ajeno al suyo propio, entonces esto indica muerte en un lugar terrible para el padre. Si, con lo anterior, los maléficos le aspectan desde un cuartil o desde la oposición, o están con él, toda la propiedad de del padre y de la madre será desperdiciada. Si [la natividad] es diurna y la Luna y los señores de su triplicidad están en un lugar malo, mientras que el Sol y los señores de su triplicidad están en un buen lugar, entonces esto refiere a la madre y su final, y de forma similar en una natividad nocturna. Si el Sol está en el lugar de la Luna, esto refiere al padre en una natividad diurna. Si encuentras al Sol y al señor de la triplicidad del Sol en un signo cadente, en una mala posición, entonces juzga aflicción y la miseria del nativo y su padre, y que a veces el padre deseará su desposeimiento [del nativo] y la expulsión de su hogar, y que la lactancia no llegarán al destete, por capricho del padre, hasta el punto en que el nativo sea separado de su madre, porque en una natividad diurna, el Sol y los señores de su triplicidad indican al padre, y la Luna y los señores de su triplicidad [indicar] el asunto del nativo y de la madre. Si usted encuentra a la Luna y a los señores de su triplicidad, en una natividad nocturna, en un mal lugar, entonces indica la desgracia en la condición de la madre y el nativo, y así sucesivamente. Digamos que en una natividad diurna, el Sol y los señores de su triplicidad indican la cuestión del padre y su fin, y así, la Luna, en una natividad diurna, indica el asunto de la madre. Si encuentras al sol y la Luna y los señores de su triplicidad en un mal lugar, […](1) miseria y poco sustento, y con esto que el nativo no será criado, sino que será perjudicado por sus padres, pero si encuentras uno de los benéficos en un ángulo, esta miseria será retenida hasta que haya pasado una rotación de ese planeta que está en ángulo. Si encuentras que el Sol brilla en un buen lugar, y encuentras el aspecto de los maléficos al igual que el de los beneficiosos, esto indica que su padre duplica en lo que hay en él de propiedad y riqueza, pero también indica la disminución de la propiedad del nativo. Si encuentras la Luna del mismo modo, di [lo mismo] sobre el asunto de la madre. Es peor que lo anterior si el señor del ángulo cuarto está herido, porque es el indicador de la cuestión de los padres. Si encuentras al Sol cadente y con el aspecto maléfico, indica la esclavitud del padre, y si la Luna se encuentra así, indica la esclavitud de la madre, y su pobreza, y su necesidad de alimento día a día. Si, con lo anterior y de igual manera, encuentras cadente al señor del ascendente, entonces el nativo no es criado lejos de la miseria y la expulsión, porque es un esclavo o un mendigo o uno en necesidad de alimento. 

(1)    El original en inglés dice así: “If you find the Sun and the Moon and the lords of its [the Sun's] triplicity in a bad place, then judge for these two together what is mightier than he has strength for of misery, and little livelihood”. Consulté con mucha gente el significado de esta frase, incluyendo personas cuya lengua maternal es el inglés, y nadie pudo darme una respuesta. Si alguien consigue encontrarle sentido, agradecería que me lo comunicara.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 11

La mayor parte del 2014 –primer año del blog– lo dediqué a traducir capítulo por capítulo el Carmen Astrologicum de Doroteo de Sidón. Lo dejé sin terminar por ocuparme en otras traducciones, pero hoy, hablando con un lector sobre el valor de este texto para los estudiosos del arte, he decidió seguir con la labor. Aquí continúo. 

Capítulo 11.- Sobre el conocimiento de cuántos dueños tendrá el nativo, si es un esclavo 

Si deseas saber cuántos dueños tendrá el nativo, si es él un esclavo, mira –si es de día– desde el Sol hasta el señor de la triplicidad del parte de la fortuna; luego mira cuántos planetas hay entre estos dos y tenlos como el número de amos. Si la natividad es nocturna, mira desde la Luna hasta el parte de la fortuna, luego en cuántos planetas hay entre los dos, entonces el número de estos planetas es el número de amos. Observa y si encuentras a la Luna sobre la Tierra, cuenta entonces lo que hay entre el signo de los esclavos –el cual es el sexto lugar– y el doceavo lugar, pues el número de planetas que encuentres entre estos dos, ese es el número de amos. Si la Luna está por debajo de la Tierra, marca entonces desde el doceavo signo hasta el sexto y procede como te he mencionado. Cualquier planeta que encuentras en un signo de dos cuerpos cuenta por dos. Si deseas saber cuántos dueños tendrá el padre del nativo, cuenta desde el Sol hasta el señor de su triplicidad, y cuantos planetas haya entre los dos, ese será el número de amos que tendrá. Marca desde la Luna hasta el señor de la triplicidad de la Luna para la madre.

 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 10


Capítulo 10.- Sobre el conocimiento de aquello que indica si un nativo y su madre son esclavos o libres

            Si quieres saber si un nativo es esclavo o libre, mira primero en la Luna; si encuentras la Luna en el doceavo o en el sexto lugar y el señor de la triplicidad de este signo no está en un buen lugar, entonces el nativo es esclavo. Si encuentras con esto al primer señor de la triplicidad de la Luna o a su participante, de noche, en la primera; y al segundo señor de la triplicidad del Sol, de día, en un buen lugar, esto indica que el nativo ha nacido de personas libres, pero en acuerdo con esto sus padres son pobres. Si encuentras a la Luna en los últimos grados del signo, su madre es de mala ascendencia, excepto si Júpiter está con ella. Si un signo a parte del suyo se encuentra mal, entonces la miseria se remueve. Si encuentras a la Luna con Venus en la casa de ésta última, esto indica la desaparición de los males. Si encuentras un maléfico cardinal y encuentras a Marte de día y a Saturno de noche aspectando al Sol o a la Luna sin el aspecto de Júpiter, la reputación de hombre libre va a dejar al nativo y será un sirviente. Es algo peor que esto último si la Luna está en un signo femenino y aún peor si Venus esta injuriada. Pon atención: si encuentras al Sol y a Saturno en el sexto, doceavo, octavo o cuarto lugar, juzga para el padre infortunio en su condición. Si encuentras al Sol y a la Luna en términos de los benéficos y en aspecto a los señores de sus casas, indica bonanza en la condición de los padres, larga vida y bonanza para su casa. Es mejor a aún si el Sol o la Luna es señor del Parte de la Fortuna o están en un cardinal. Pero si encuentras a la Luna en un cardinal o en el que sigue a un cardinal y rigiendo está uno de los maléficos, esto va a dañarlo, incluso si es libre. Su ascendencia es destruida si la Luna está con uno de los maléficos y el otro rigiendo. Similar si encuentras a la Luna, cundo la natividad es nocturna, en el séptimo o cuarto signo en aspecto con maléficos; juzga para él miseria, esclavitud y dificultades en los medios de supervivencia. Si encuentras al Parte de la Fortuna en el sexto o doceavo lugar, esto es un indicador de servicio. Si encuentras al señor del Parte de la Fortuna en el sexto o doceavo lugar y no en su término, esto indica algo similar. Si encuentras a la Luna cuando la natividad es nocturna en un signo masculino mientras el ascendente es femenino, o el Sol en una natividad diurna en un signo femenino mientras el ascendente es masculino, el nativo es esclavo. Tú quieres mirar en los términos del Sol, la Luna y el Ascendente para saber si el señor del término es masculino o femenino (los planetas femeninos son Saturno, Venus y la Luna; los masculinos son el Sol, Júpiter y Marte). Si encuentras a la Luna con los maléficos, libre de los benéficos, esto indica esclavitud. Si encuentras a un maléfico en un cardinal o a Marte aspectando la Luna mientras esta se encamina a la conjunción con Saturno o al revés, esto indica que el nativo es esclavo. Si encuentras a la Luna al final de un signo y en aspecto con Saturno o Marte, esto indica que el sujeto algunas veces es abortado y algunas veces que su nacimiento es difícil. Si además Júpiter o Venus aspectan la Luna, él nacerá, pero crecerá en casa de extraños. Si encuentras al señor de la triplicidad del Ascendente cadente y encuentras a la Luna con un maléfico en oposición y al Sol en un mal lugar, los padres del nativo son esclavos.

            Te digo, concerniente a aquel que ha nacido bajo conjunción, que observes el grado de dicha conjunción, así que sepas el señor de la triplicidad de ese signo; y con respecto a aquel cuya natividad ocurrió en plenilunio, se conocerá el señor de la triplicidad del signo en que sucedió. Observa estos dos signos y qué planetas los aspectan. Si encuentras al primer señor de la triplicidad en un mal lugar y al segundo en uno bueno, esto le enviará de la esclavitud a la manumisión. Si encuentras al primer señor de la triplicidad en un buen lugar y al segundo en uno malo, di que el nativo será libre al principio de su vida, pero al final de la misma la pobreza y la servidumbre vendrán a él. Los malos lugares son el sexto, el decimosegundo, el octavo y el tercero; excepto para la Luna que se regocija al llegar al tercer lugar. Si encuentras al primer y al segundo señor de la triplicidad de la conjunción y el plenilunio en malos lugares, aquel que nazca bajo estas condiciones no deja de ser un esclavo o un sirviente desde el comienzo de su vida hasta el final de la misma. Si ambos regentes están en buenos lugares, él será libre desde el inicio hasta el final de su vida. Si encuentras a un maléfico en el signo de la conjunción o el plenilunio y encuentro a otro maléfico aspectando, el nativo vivirá el hado y el mal vendrá a él. Si encuentras al señor del término de aquel grado donde sucede la conjunción o el plenilunio en un mal lugar, en séptimo signo o en el cuarto desde el ascendente, esto indica esclavitud y pobreza. Pero si un benéfico lo aspecta y el señor del término está en un buen lugar mientras que la conjunción o el plenilunio se encuentran en un mal lugar y en aspecto con maléficos, entonces el padre del nativo es noble de nacimiento y su madre  proviene de un mal linaje.

            Si encuentras a Júpiter en la natividad de un esclavo en un cardinal, en cualquier signo excepto Capricornio, sin importar que lo encuentres con benéficos o con maléficos, esto indica manumisión y escape de la esclavitud. Si Júpiter aspecta a la Luna desde cualquier lugar o se encuentra sin injuriar, los dolores de la esclavitud se desvanecerán pos completo. Si en el nacimiento de un esclavo Venus se encuentra en un cardinal, sin aspecto de maléficos, esto es un indicador de manumisión. Si también encuentras a Venus en aspecto con la Luna en el séptimo lugar, esto te informará acerca de su escape de la esclavitud. Si encuentras al Sol y a Mercurio y a la Luna en cardinales o encuentras al Sol y a la Luna en la misma triplicidad, esto indica manumisión. Si encuentras a la Luna en Tauro o en Cáncer cuando son cardinales, sin el aspecto de maléficos y los benéficos juntos, él es libre de la esclavitud. Aquel que nace cuando Júpiter está con el parte de la fortuna o en cuadratura desde ella, la miseria de la esclavitud se alejará de él. Pero si Júpiter aspecta al parte de la fortuna y ambos están en malos lugares esto indica que él será liberado, pero no escapará de la servidumbre, la cual es como esclavitud. Aquel que nace cuando Júpiter está en el octavo signo desde el ascendente o desde el segundo, esto indica para él todo lo que se parece a la esclavitud. Si se encuentra en el sexto o en el decimosegundo, esto es peor y la maldad aumenta.

miércoles, 2 de julio de 2014

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 9


Capítulo 9.- Sobre la crianza, de nuevo

            Indaga, acerca de las cuestiones de la crianza, en el Parte de la Fortuna y en el Parte del Daimón. Si encuentras a la Luna con uno de ellos o aspectándoles con un trígono, esto es un buen indicio para la materia de crianza, y es un indicio de la belleza del rostro y de la perfección de los labios y del crecimiento de sus dientes sin aberraciones. Si la Luna está libre de las dos Partes, di lo contrario a lo que he dicho.

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 8

Capítulo 8.- Conocimiento de las “horas” masculinas y femeninas de una natividad
            Sabe tú las “horas” masculinas y femeninas de esta: si la Luna se encuentra en una dodecatemoria masculina, el nativo es masculino. Si el Sol y la Luna y el Ascendente se encuentran en signos masculinos, entonces, incluso si la “hora” de la natividad es doble, nacen varones. Si el Sol está en el Ascendente en un signo masculino y la “hora” es doble, nacen varones. Si el Ascendente se encuentra en un signo de doble cuerpo y es masculino y hay un planeta masculino en él, entonces, incluso si la “hora” de la natividad es doble, nacen varones. Si encuentras a un planeta masculino en el Ascendente y otro planeta masculino en el séptimo signo, y la “hora” es doble, nacen varones. Si la Luna se encuentra en un signo masculino y el Sol de igual modo se encuentra en un signo masculino y el Ascendente también y el señor de la triplicidad del Ascendente es Júpiter, similar a los otros casos nacen varones. Cuenta la dodecatemoria de esta forma: en signos masculinos dos “días” y medio [grados] masculinos y dos “días” y medio femeninos; y en signos femeninos: dos ”días” y medio femeninos y dos “días” y medio masculinos.

-Nota: como aclaración en dado caso de que sea necesaria, las "'horas' dobles" son los momentos durante los cuales la Luna se encuentra en las dodecatemorias de Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis.

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 7


Capítulo 7.- Sobre la crianza; de aquellos para los que habrá crianza y de aquellos que no conocerán la educación

            Ahora te hablaré sobre esta cuestión con los nativos, por qué razones habrá una buena crianza y por qué razones no habrá educación. Esto se puede saber mediante lo que te escribo, sin miedos ni topes. Indaga sobre los siete lugares de los que te he informado y cuáles están en mayor fortaleza —en los cuatro cardinales, en la triplicidad del Ascendente y el onceavo lugar. Si el nativo es diurno y encuentras planetas diurnos en uno de estos lugares, él será criado; si el nativo es nocturno y hay planetas nocturnos en uno de estos lugares, esto indica algo similar en materia de crianza. Si un benéfico está en uno de estos lugares, es beneficioso. Si encuentras un planeta y hay quince grados entre él y el Ascendente, entonces, incluso si se encuentra en el segundo signo desde el ascendente, redirige su poder como si estuviera en Ascendente; pero si se encuentra más allá, no tiene fuerza en el Ascendente y esto es un indicativo de que no habrá crianza. Si encuentras al señor de la triplicidad del Ascendente eclipsado bajo los rayos del Sol o en un mal lugar, esto indica una disminución en la duración de la vida, especialmente si con este primer señor de la triplicidad del Ascendente se encuentra también el segundo. No hay bien para el nativo en materia de crianza si Saturno y Marte atacan a la Luna, especialmente cuando la Luna está en un cardinal y uno de los dos maléficos la aspecta por oposición; esto es indicativo de ruina permanente. La Luna en el séptimo lugar desde el Ascendente, libre de los benéficos y con un maléfico en uno de los cardinales, entonces la mujer da a luz a alguien que no escapa de la ruina. Similar si la Luna está en un cardinal de Tierra y Saturno y Marte la aspectan por una oposición o se encuentran con ella, esto es un indicador corrupto para la crianza. Si la Luna se encuentra donde te he dicho y se encuentra en su propia triplicidad y recibe el benéfico aspecto por trígono desde un maléfico, el nativo no está arruinado, pero será criado en una casa que no será la de sus padres, porque él será expulsado y criado en casa de extraños, y algunas veces será esclavo y empleado y será miserable.

Te diré a cuál de ellos y a quién le viene a suceder, concerniendo a la esclavitud y a los que son expulsados. Pero como sea que esto es, si encuentras a la Luna en medio de dos maléficos y uno de ellos la alcanza con sus rayos, entonces la vida del nativo será corta. Si dicha Luna está decreciendo en su luz, indica fatalidad y una vida corta. Si encuentras que un benéfico está con ella, esto indica que el nativo escapará a todo lo que te he dicho; pero si es maléfico, ruina. Si encuentras a la Luna con un maléfico en un cardinal o en el que sigue a un cardinal y hay un aspecto benéfico entre ellos, el nativo será criado, pero sus padres lo abandonarán. Si tú quieres saber cuál de ellos será el que lo deseé: si encuentras al Sol aspectando los maléficos, di que su padre favorece su expulsión y cree del nativo un infortunio. Si encuentras a la Luna injuriada, la madre lo favorece y lo desea. Si encuentras a ambos, el Sol y la Luna, injuriados, el nativo parte de su casa aprendiendo los que sus padres son. Si encuentras a Marte, de día, en un cardinal o en el que sigue a un cardinal en oposición a la Luna y ella se encuentra en otro que no es su lugar o aspectando al Sol de forma similar, el nativo será abandonado cuando joven. Di de forma parecida a aquellos en los que encuentres a Saturno en una natividad nocturna y aspectando al Sol y a la Luna.

Si encuentras a uno de los dos maléficos en el Ascendente y el otro opuesto, y la Luna en el Medio Cielo o en el séptimo signo, el nativo no tendrá crianza. Si encuentras a la Luna en términos de los maléficos y un maléfico en un cardinal y la Luna no es aspectada por benéficos, esto es una calamidad para el nativo. Esta no terminará a menos que aspecten al señor de la triplicidad del Sol en una natividad diurna y al señor de la triplicidad de la Luna en una triplicidad Nocturna porque estos dos indican crianza por ser benéficos; si aspecta a un maléfico, remueve su maldad. Si no encontramos para la natividad un benéfico en un cardinal y no en el signo de fortuna y no en la triplicidad del Ascendente, y los maléficos aspectan al Sol y a la Luna y a la última conjunción y oposición de la Luna, todo esto son indicaciones malignas, y es además un infortunio su la Luna está injuriada, y pero es peor si la Luna y Venus están ambas injuriadas, pues Venus y la Luna indican las cuestiones de la madre. Si esto es así, indica injuria a su condición y a la condición de la madre, a menos que encontremos un benéfico aspectando el Ascendente, y a la Luna, pues el Ascendente representa al nativo y la Luna a su madre.

viernes, 6 de junio de 2014

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 6

Capítulo 6.- El poder de los siete planetas
            Ahora te hablaré del poder de los siete planetas. Cada planeta es benéfico si está en su propia casa o en su propia triplicidad o en su exaltación, así que lo que en ellos indica bonanza se fortalece, incrementa. Igualmente un maléfico, si se encuentra en su propio lugar, su maldad se aligera y decrece. De esta manera: Saturno hiere al que nace de día y Marte al que nace de noche —especialmente si Marte está en un signo femenino y Saturno en uno masculino. Ellos se encuentran mejor en una de sus dignidades. Los planetas, si se encuentran bajo los rayos del Sol y occidentales, su fuerza desaparece y carecen de poder. Si se retrogradan, esto es dificultad e infortunio en las natividades y otras.


Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 5

Capítulo 5.- De la superioridad de los lugares

            Guarda lo que te digo sobre los lugares y la superioridad de unos sobre otros en cuanto a poder. Así, el mejor de todos es el Ascendente; luego el Medio Cielo; luego el que sigue al Medio Cielo, que es el onceavo desde el Ascendente; luego el opuesto del onceavo lugar desde el Ascendente, que es el quinto desde el Ascendente, el cual es llamado la casa de los hijos; luego el opuesto al Ascendente, que es el signo del maridaje; luego el cardinal de la Tierra; luego el noveno lugar desde el Ascendente. Estos son los siete lugares preferidos a los lugares que no están reconocidos como buenos: el tercero desde el Ascendente porque se dice que es el regocijo de la Luna; y el segundo desde el Ascendente; luego el octavo desde el Ascendente, que es el signo de la muerte. De estos lugares que te menciono, el primero es el más fuerte. Restan estos dos lugares que son los peores entre los peores: el sexto y el doceavo.
 

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 4




Capítulo 4.- Juicio concerniente a la crianza del nativo

            Ahora voy a hablarte sobre la cuestión de la crianza. Procura no temer ni interrumpir tú análisis por encontrar a un maléfico en un cardinal, pues deseabas al primero, segundo y tercer regentes de la triplicidad del Ascendente. Si encuentras a alguno de estos en su Término y Cardinal, o en lo que es equivalente desde uno de esos lugares donde son fuertes, entonces esto aumenta la vida del nativo, si Dios lo quiere y lo fortalece. Y si los tres juntos están en lugares fuertes, es lo mejor. Si dos de ellos están en lugares fuertes, entonces la fuerza de su determinación es completa, y esto es mejor que solo uno de ellos estando en buen lugar. Si se encuentran juntos en un lugar fuerte desde una cuadratura o un trígono y uno de ellos aspecta al otro, esto indica lo mejor. Si además aspectan a una de las luminarias, esto es más fuerza para ellos.

            Si encuentras a Saturno o a Marte o a los dos en el Ascendente y a los señores de la triplicidad del Ascendente en lugares que les son extraños y no están bajo los rayos del sol pero sí saliendo de su luz, entonces decreta crianza para el nativo. Pero si encuentras al señor de la triplicidad del Ascendente en un signo de infortunio, ya sea el sexto o el tercero, haz uso del señor de la triplicidad del Parte de la Fortuna. Si encuentras que éste aspecta al Parte o está en un buen lugar aspectando al Sol de día o a la Luna de noche, esto es bueno. Si encuentras a Júpiter en el Ascendente o en la triplicidad del Ascendente o en los que siguen a los cardinales del Ascendente y si Júpiter está en un cardinal de Tierra, esto es bueno, si Dios —¡Él sea exaltado!— lo desea. Si encuentras a Saturno y a Mercurio y a Júpiter durante el día en cardinales, esto indica bonanza en la crianza. Si encuentras a Saturno durante el día en cardinales y en su propia triplicidad, el nativo alcanzará la madures, si Dios lo desea.
 

domingo, 4 de mayo de 2014

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Capítulo 3

El siguiente hecho es algo que los estudiosos del arte tienen cada vez más en cuenta. A diferencia de la astrología como se aceptó desde el bajo medievo, la astrología clásica hace una nula diferenciación entre el concepto Signo y el concepto Casa (domificación), y es que, en sí, no existen dos conceptos, solo uno, el de los Signos, los cuales se reordenan constantemente.
Lo menciono porque la lectura de los siguientes capítulos pude causar confusión en alguien no habituado a los métodos tradicionales. Se podrá notar cómo Doroteo usa el término cardinal por el término ángulo o angular o, si no, una mescla, porque en realidad no hay contraste entre Signo y Casa. Creo que la forma adecuada de abordarlo sería decir “cardinal desde un ángulo”, formulación deficiente y alejada de la idea original, pero funcional hasta que se vuelva una costumbre la mescla de elementos. Entiéndase que la cardinalidad, la fijeza y la mutabilidad no se usaban exactamente como hoy (la primera para Aries, Cancer, Libra y Capricornio; la segunda para Tauro, Leo, etc.), en realidad podía variar y reordenarse a partir de un punto en específico, como al decir “cardinal desde el Parte de la Fortuna”.
Teniendo esto en cuenta, proseguiré con el texto.

Capítulo 3.- Juicio concerniente a las circunstancias del nativo y las dificultades de su madre

            Cuando una mujer da a luz, si el nativo es un varón y encuentras al Sol y a la Luna y al Ascendente en signos masculinos, entonces el nacimiento del nativo escapara a todo lo temible y los problemas y desgracias no afectarán a su madre. Si el nativo es mujer y encuentras al Sol y la Luna y el Ascendente en signos femeninos, ocurre similar, y lo mismo se dice sobre la facilidad del alumbramiento. Pero si sucede lo contrario a lo que he dicho, esto indica miseria y muerte, en especial  si encuentras a Saturno, difícil y lento, en un cardinal femenino porque el poder con respecto al mal y a la infortuna del nacimiento se intensifica. Si encuentras a Marte en un cardinal, en especial uno femenino, di que la mujer dará a luz sin apenas darse cuenta de lo que está ocurriendo y el nacimiento no le será insoportable, pues Marte empieza a cortar, y algunas veces viene a suceder en su baño o en el camino o en un lugar así. Mira en los signos que son fuertes en su alzamiento y en aquellos que son oblicuos, si encuentras a la Luna en uno de éstos últimos y en aspecto con un maléfico, entones no hay ningún bien para la mujer, la cual se encuentra en una situación de miseria bajo esta indicación. Si encuentras a los dos maléficos en signos que se alzan oblicuos y a la Luna en un cardinal, haciendo aspecto hacia ellos, esto indica injuria e infortuna para la mujer. Similar si encuentras a ambos maléficos en cardinales y a las dos luminarias, que son el Sol y la Luna, sin hacer aspecto hacia el Ascendente, esto es indicación de un mal para la mujer.

lunes, 21 de abril de 2014

Doroteo de Sidón: Carmen Astrologicum: Primer libro: Introducción y capítulos 1 y 2

De Doroteo de Sidón se sabe que fue un influyente astrólogo heleno del primer siglo. Acerca de él puede decirse como reconocimiento que nada de la astrología árabe habría sido lo misma sin su trabajo, y una gran parte de la astrología cristiana europea tampoco habría sido lo mismo sin sus cinco libros o Pentateuco. Los escritos de Doroteo se tuvieron muy en cuenta durante todo el medievo y las referencias al mismo son más que abundantes.
            Por el nombre de Carmen Astrologicum es conocido lo que este astrólogo de la segunda escuela alejandrina legó a la posteridad, consta de un tratado en cinco partes dedicado en su totalidad a los juicios natales, a pesar de que en la mayoría de las veces se nombra a Doroteo como principal defensor de la astrología horaria.
            Lo irónico aparece al ver que el devenir de los años tenía preparada una mala jugada a la tradición astronómica occidental con el arribo del renacimiento. Casi contemporáneo de Doroteo fue el mismo Ptolomeo que estudio y trabajó en la misma escuela, pero el destinó decidió que el más encumbrado de los dos sería Claudio. Para el siglo XV, cuando Europa adopto la intención de revivir esa antigua cultura grecorromana casi olvidada, el único trabajo astrológico griego que se conocía o podía conseguirse era el Tetrabiblos, así que las enseñanzas de Ptolomeo se mantuvieron como único ejemplo de los métodos helénicos por mucho tiempo. De esta forma se llegó a la edad moderna y de la vieja astrología no se conoce sino la punta de iceberg. Gran parte de los usos y costumbres griegas con respeto al juicio de las estrellas está en desuso debido a este giro de los acontecimientos.
            Hoy día no es muy fácil leer el Carmen Astrologicum en castellano y en Internet solo se puede saber acerca de su doctrina de las triplicidades, pero por otra parte, en internet también se puede encontrar una traducción al inglés que el americano David Pingree realizó en los setentas; a partir de la misma he comenzado otra traducción de los primeros libros que pienso ir colgando capítulo por capítulo para el beneficio de los estudiosos del arte.
Hoy subiré la introducción donde Doroteo se reafirma como gran conocer, habiendo obtenido su saber de las grandes fuentes de su tiempo. También dejo los dos primeros capítulos que hablan sobre las principales dignidades de los planetas, trigonocracia, regencia y exaltación, exactamente en ese orden.
Antes de terminar quiero decir que deberán disculpar si hay algún error de traducción, agradecería si alguien me lo hiciese saber. Por último y muy importante, traducir conlleva un trabajo y un esfuerzo, así que si alguien va usar este material en algún texto o página web, que mencione este blog y a su administrador.
 
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Primer libro de Doroteo sobre las estrellas en los juicios concernientes a las natividades: acerca de la crianza y la condición
 
En el nombre de Dios, el piadoso y compasivo, que el Señor sea rico en compasión hacia ti.
Este es el primer libro de Doroteo, el egipcio, sobre los juicios concernientes a las natividades. Él los escogió y los seleccionó y los recogió de los libros que estuvieron antes que él, y los escribió para su hijo Hermes.
Él le dijo a su hijo en su testamento: Debo contarte, oh hijo mío, y debo explicarte, así que puedas depender y estar seguro en tu corazón de lo que voy a mostrarte, sobre mis trabajos y palabras de acuerdo a las estrellas que indican para el hombre lo que le concierte desde el momento de su nacimiento hasta el momento en que abandona el mundo, si Dios lo quiere. He viajado, oh hijo mío, por muchas ciudades y he visto cosas maravillosas en Egipto y Babilonia, que está en dirección del Éufrates. He recogido lo mejor de los dichos de los que estuvieron antes de mí como las abajes recolectan de los árboles y toda clase de plantas porque en ellas está la miel de la medicina.
 
Capítulo 1.- El conocimiento de los siete en longitud y latitud, y las triplicidades de los signos y sus señores
             Siempre, hijo mío, antes que cualquier otra cosa, comprende a los siete en longitud y latitud. Divide los cuatro puntos cardinales por sus grados y sabe tú con esto las triplicidades de los signos. Las triplicidades: Aries, Leo y Sagitario son una triplicidad; Tauro, Virgo y Capricornio son una triplicidad; Géminis, Libra y Acuario son una Triplicidad; y Cáncer, Escorpio y Piscis son una triplicidad. Sabe tú los señores de las triplicidades: los señores de la triplicidad de Aries son durante el día el Sol, luego Júpiter, luego Saturno, durante la noche Júpiter, luego el Sol, luego Saturno; los señores de la triplicidad de Tauro son durante el día Venus, luego la Luna, luego Marte, durante la noche la Luna, luego Venus, luego Marte, y Mercurio también toma parte en Virgo; los señores de la triplicidad de Géminis durante el día son Saturno, luego Mercurio, luego Júpiter, durante la noche Mercurio, luego Saturno, luego Júpiter; los señores de la triplicidad de Cáncer son durante el día Venus, luego Marte, luego la Luna, durante la noche Marte, luego Venus, luego la Luna. Yo te digo que todo lo que es decidido o indicado es a partir de los señores de las triplicidades. Para toda aflicción y desastre que alcanza a la gente del mundo y a la totalidad de los hombres, los señores de las triplicidades lo ha decidido al momento de un eclipse del Sol o la Luna, en los cuales éstos indican las cosas que suceden, y por cuanto tiempo serán, y de qué clase serán. Si el Sol es eclipsado, su eclipse es por dos horas y cada hora es un año; de la misma forma, para un eclipse de Luna que dura dos horas, cada hora es un mes. Si el Sol es eclipsado en Aries, yo digo que es desastroso y las aflicciones están a punto de sobrevenir; si es en Sagitario, yo digo que es acerca de los caballos y sus labores; si es en Leo, yo digo que es sobre los Leones; y similar es con cada uno de los signos.
            Sé, oh hijo mío, a cada cuál de los siete pertenece cada signo, y comprendo los signos que se alzan oblicuos* y los signos que se alzan rectos. Conozco las casas de los planetas: Cáncer es la casa de la Luna, Leo la casa del Sol, Capricornio y Acuario las casas de Saturno, Sagitario y Piscis las casa de Júpiter, Aries y Escorpio las de Marte; Tauro y Libra las casas de Venus, y Géminis y Virgo las de Mercurio. Saturno se regocija llegando a Acuario, Júpiter en Sagitario, Marte en Escorpio, Venus en Tauro y Mercurio en Virgo.
 
Capítulo 2.- La exaltación de los planetas
            El ascenso del Sol, que es su exaltación, es a diecinueve grados de Aries, el de la Luna a tres grados de Tauro, el de Saturno a veintiuno grados de Libra, el de Júpiter a quince grados de Cáncer, el de Marte a veintiocho grados de Capricornio, el de Venus a veintisiete grados de Piscis, y el de Mercurio a quince grados de Virgo. El descenso de cada uno de ellos está opuesto a su ascenso.
 
*El original dice crooked, que se traduce literalmente como "torcido".